Una manera diferente de “regañar”

Han comenzado a llegar los folletos de Navidad con esas cartas que traen al final que van dirigidas a los Reyes Magos y EyD están ya comentándolas en casa. El pasado domingo los teníamos también encima de la mesa mientras desayunábamos y aunque les advertí varias veces que los vieran después (con esa habilidad excelente de hacerse los sordos ante determinadas peticiones que tienen los niños), a las cartas les aparecieron unas grandes manchurrones de aceite.

“¿Ves? ¿ves David? eso es lo que pasa cuando tenemos cosas que no tocan mientras desayunamos, y ¿ahora qué? Pues nada, manchurrones de aceite en las cartas para escribir a los Reyes, estupendo”.

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Las cartas en cuestión 😉

Esta hubiera sido quizá una respuesta habitual pero no fue esa ;).

Cuando queremos corregir a alguien, no es totalmente objetiva nuestra opinión ya que está influída por cómo me encuentro, qué día he llevado, si físicamente estoy cansado o tengo otra emoción importante,… y también por muchas más cosas, pero para no complicarlo en el caso que nos ocupa, lo dejaremos en la gran influencia que tiene nuestro estado en ese momento.

El concepto de la escalera de inferencias que creó Chris Argyris hace unos años nos muestra de manera muy gráfica esto mismo. Cuando decimos algo siempre está basado en las interpretaciones que hemos hecho previamente que vienen de lo que he dicho antes, las interpretaciones nunca son 100% objetivas. Cuanto más cerca estás del suelo en la escalera más objetivo eres pero cuanto más subes los escalones, más te alejas de la realidad.

En el caso de la tostada y su aceite que ha manchado completamente las hojas, unas interpretaciones típicas de lo más jugosas que se dan a velocidad de la luz en nuestra mente son:

  • Nunca me escuchan.
  • Parezco un disco rayado.
  • Van a su aire.
  • Me ignoran, de qué servirá decir cómo hacer las cosas.
  • Es que está deseando verme sentada para tirar todas las cosas por el suelo.
  • Intenta llamarme la atención y por eso no me hace caso.
  • Está retándome, intenta ver hasta donde llego mientras me dice NO una y otra vez.
  • No se dan cuenta lo cansado que estoy y deberían.
  • Intentan fastidiarme (esta en grados extremos eso sí jeje).

Ese día tuve una respuesta totalmente diferente, porque estaba descansada (era domingo) y me encontraba bien, así que no había dado lugar a esas interpretaciones.

Mi respuesta fue algo así:

“David veo que las cartas tienen manchas de aceite, como estamos desayunando ha debido pasar. Por eso creo que es mejor que hagamos una cosa cada vez, cuando termines de desayunar las vemos”.

Que incluye la fórmula:

Descripción (datos, lo que pasó)+lo que pienso+lo que pido para la próxima.

Esto dio pie también a enseñarle cómo hacerlo conmigo, la noche anterior me había puesto algo nerviosa y había levantado la voz cosa que él no soporta. Así que le dije que podía decirme algo así:

“Mamá cuando cogiste los cuentos y me dijiste que no te parecía bien que no los quisiera, lo dijiste gritando un poco y no me gustó. Quiero que no lo hagas la próxima.”

Datos (lo que pasó) +cómo me siento con eso y lo que pienso + petición de lo que quiero que cambie.

Muchas veces estamos justo en el otro extremo, totalmente cansados o enfadados o deprimidos o lo que sea, nos han pasado muchas cosas, tenemos emociones que no son muy buenas….y eso es un caldo de cultivo para hacer interpretaciones erróneas de lo que pasa a nuestro alrededor y actuar de manera errónea. Así que igual que aconsejan “no tomar decisiones con emociones intensas”, yo os aconsejo “no llamar la atención o regañar en ese estado”. Seamos más “melenas al viento” que otra cosa. 😉 

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#melenaalviento 😉

hasta la próxima 🙂
Podéis escucharlo aquí:
Ir a descargar

pd1: (#melenasalviento es una anécdota que suelo contar en las conferencias sobre alguien que me hizo caer en la cuenta una vez de cómo prefería que me recordaran mis hijos si como la de la “melena al viento” que como la “loca de los pelos” 😉 )

p.d2: ¿Quieres recibir los artículos por WhatsApp? Envíame tu número (con el país desde donde escribes) al mail noelia.lopezcheda@gmail.com y podrás tenerlos todos los jueves. Tu teléfono se usará solo para entrar en la lista de distribución de los artículos. Importante el prefijo internacional, ¡gracias!

p.d3: YA MI PRIMER LIBRO A LA VENTA donde trato estos temas y mucho más, información aquíhttp://www.esferalibros.com/libro/no-seas-la-agenda-de-tus-hijos/

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2 Respuestas a “Una manera diferente de “regañar”

  1. Buf Noelia! Esta parte sí que me parece difícil… yo siempre ando nerviosa (empiezo a sospechar que mi estado natural es estresada) y al cabo del día pesa mucho más todo ese batiburrillo de emociones y cansancio, que la objetividad… voy a investigar más de la escalera de inferencias, a ver si se me va pegando algo…
    Gracias como siempre!

    • La verdad es que los tiempos que corren son para estarlo…por eso es más necesario que nunca pararse y analizar qué nos pasa por dentro antes de hacer nada. Mindfulness o cualquier otra cosa similar puede ayudar. Gracias a ti por comentar, un abrazo 🙂

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