Hartita de la reivindicación femenina

Mi hija me dice hace poco: “Es que las mujeres somos mejores ¿verdad mamá?” El caso es que me reí por escuchar su afirmación pero no me gustó demasiado que desde tan pequeña comenzara a hacer esa distinción que impulsa a la competición.

He sido una defensora a ultranza de este tema pero reconozco que estoy un poco hartita. No quiero tener que celebrar un día de la mujer para destacar lo buenas que somos. El día que no se celebre, se habrá logrado esa ¿igualdad? Es que no somos iguales. Y lo gracioso es que en esas diferencias, está la verdadera ventaja.

hombre y mujer

Photo credit: resplashed.com

Basta ya de tanta lucha, el auténtico poder está en el JUNTOS, no en el “somos mejores que vosotros”. Sí es verdad que es necesario recordar la ventaja de tener roles femeninos en mundos que siempre han sido masculinos y todavía queda mucho para que se integre la ventaja, sin embargo la reivindicación para ponerme por encima, es lo que no termino de ver.

Tengo que hacer especial mención al comentario de un lector del blog a este artículo de hace unas semanas donde me indicaba irónicamente esto:

celebro que hayas descubierto que los hombres también saben recoger a sus hijos del colegio e incluso organizar agendas. Sospecho que sobre el hecho de que las mujeres pueden conducir o montar muebles, hace tiempo que no tenías duda”.

Me encantó el comentario a pesar de la ironía. Porque el trasfondo es grande, para pensar…;).

Hace unos días leía el artículo de Juan Carlos Cubeiro sobre el liderazgo femenino, “El juego de hormonas entre el liderazgo femenino y masculino”. Y dice estas cosas tan interesantes sobre el cerebro femenino:

El cerebro femenino es:

  • más eficiente (un 9% menor pero con la misma cantidad de neuronas),
  • dedica un 11% más a la comunicación,
  • tiene un hipocampo mayor (más emotivo),
  • es más empático y menos testosterónico (menor inteligencia espacial, menor agresividad, menos tiempo pensando en el sexo),
  • es más ejecutivo (corteza prefrontal).

Las mujeres tienen una importante ventaja por tanto ya que muestran más habilidad en: Desarrollo de Personas, Expectativas y Recompensas y Creación de modelos; y los hombres muestran más habilidad en Toma de decisiones individual y Control y corrección.

El Liderazgo femenino puede tener ventaja de integración (oxitocina) y de intuición (conexiones de cuerpo calloso) y el Liderazgo masculino, de inspiración (testosterona) y de imaginación (atrevimiento).

Así que después de leer esto, la conclusión está clara.

El truco para ambas partes: empatizar con el sexo contrario y buscar cooperación. Y se incluye por supuesto el tema “doméstico” ;).

Y esto, señoras y señores, es COSA DE TODOS.

Hasta la próxima. 🙂

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16 Respuestas a “Hartita de la reivindicación femenina

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo, lo importante desde que somos pequeñitos es que nos enseñen a trabajar en equipo y a que cada componente del equipo aporte lo mejor de si mismo, indistintamente de que se sea hombre o mujer; yo tengo dos hijos, niño y niña, y desde su nacimiento he ido descubriendo la diferencia entre ambos sexos, y he comprendido que lo mejor es que en el hogar y en el trabajo lo que debe de procurarse es que cada cual recoja las “obligaciones” para las que se encuentra mejor capacitado, lo que no lleva a que a la hora de recoger, barrer, poner el lavavajillas todos estamos capacitados. Pero lo que considero importante es que mientras que la mujer se sienta inferior y supeditada al hombre la historia no cambiará, puesto que al final las educadoras en gran medida y sobre todo en países subdesarrollados es la mujer, pero sin la ayuda de los poderes fácticos masculinos en esos países tampoco será posible, y no creo que eso ocurra por ahora, es muy cómodo tener “chacha”…

    • Cierto, de hecho es esa parte en la que queda muchísimo por hacer. Hay países que el tema es horrible por llamarlo de alguna manera (actualmente leyendo estoy el libro de Malala sobre su historia y Pakistán). A pesar de eso, todavía en este mundo desarrollado se dan situaciones increíbles que fuerzan a que nos pongamos en esa “competición” pero no, no van por ahí los tiros. Claro que podemos todos hacer esas tareas ;), si el objetivo es cooperar seguro que llegamos a la solución. Muchísimas gracias por pasarte y comentar. 🙂 UN abrazo

  2. Totalmente de acuerdo!!! Ahora mismo estoy leyendo el libro “Porqué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas” y habla, precisamente, de eso: de que somos diferentes. Estoy hartita de leer que somos iguales… ¡Pues no, señores, no somos iguales! Diferentes: ni mejores ni peores pero sí diferentes.

    No me gusta celebrar un día de la mujer (si tan iguales somos, ¿por qué hay día de la mujer y no día del hombre? Me pregunto qué pensaríamos nosotras si existiese un día del hombre y no un día de la mujer).

    Y pienso que el día que nos demos cuenta de que somos un equipo, habremos avanzado mucho…

    Feliz día!

  3. Hola, lo siento no entiendo este enfoque. Claro que no somos iguales ni la mujer debe estar por encima y ser mejor. Lo que se reivindica es igualdad de oportunidades sin distinción de sexo y para llegar a eso todavía queda. Es educar en la igualdad que niñas y niños sepan que pueden jugar con lo que quieran, estudiar lo que quieran y dedicarse a lo que decidan sin preocuparse de que les digan “pareces un hombre o pareces una mujer”. Que no exista el suelo de cristal y el suelo pegajoso. Y esto beneficia a todas las personas.
    Saludos,

    • Si si Chari, completamente de acuerdo. Defiendo a capa y espada lo que dices. El problema es que a veces en esa defensa entramos en ver quién es mejor. Claro que igualdad de oportunidades pero no tú más que yo o viceversa porque yo soy más empática que tú o tú tomas mejor las decisiones que yo, como suelo ver muchas veces. Quizás el titular ha podido confundir. Es que escuchar muchas veces de boca de mujeres: “si es que somos mejores que ellos”….me chirría. Nos complementamos y eso la parte masculina tiene que verlo. Y ahí entra si queremos ser madres, si no queremos, si queremos quedarnos en casa haciendo esa otra parte…no sé, queda mucho por hacer y creo que el punto de partida es saber a ciencia cierta que conseguimos mejores cosas cooperando que cada uno por separado. Muchas gracias por tu comentario :). Un abrazo. Noelia

  4. Añado el comentario de mi amiga ALMUDENA CASTELLANO que me ha encantado:
    “Totalmente de acuerdo con este post.
    En mi opinión, no creo que sea correcto celebrar un día de la mujer trabajadora. ¿Acaso la mujer ahora es más trabajadora que lo era antes? ¿Es que ahora porque tiene un contrato y cobra un sueldo, porque es directiva y empresaria, trabaja más que lo hacía antes (y lo siguen haciendo ahora muchas)? Aquellas que trabajan en casa, limpiando, haciendo comida, cuidando de los hijos, lavando, organizando, gestionando ropa, alimentos y demás utensilios necesarios para la vida cotidiana; ¿esto no es trabajar? Entonces no consideremos trabajadores a los cocineros, trabajadoras de guarderías, personas que se dedican a la limpieza, costureras, lavanderías, jardineros… No nos equivoquemos, la mujer como el hombre ha trabajado siempre, y la que ahora trabaja fuera de casa, necesita alguien que le sustituya en gran parte de las tareas que antes realizaba. Al final, sigue haciendo el mismo trabajo, porque señores, el tiempo es el mismo y cada uno lo reparte según sus prioridades, responsabilidades y posibilidades. Así que una mujer que realiza las “tareas del hogar” es una mujer trabajadora como cualquier otra que se dedique al trabajo que sea, con la única diferencia de que no tiene un sueldo ni un contrato.
    Si siguiéramos este criterio, deberíamos celebrar a la par el día del “hombre no trabajador” ya que cada vez son más los hombres que se dedican al cuidado del hogar y los hijos. No, ¿verdad?
    Reivindicamos poder realizar trabajos para los que estamos igual de capacitadas que un hombre y que antes se nos vetaban solo por el hecho de ser mujer, cierto, y totalmente de acuerdo. Pero no olvidemos que cada cual, hombre, mujer y persona individual tiene sus propios talentos y habilidades.
    No digamos “las mujeres son mejores que los hombres” (en unas cosas sí, en otras no). No celebremos el día de la mujer trabajadora, celebremos el día de la igualdad y eliminación del machismo y los estereotipos. Debemos tener igualdad para poder desarrollar nuestras capacidades, pero debemos mantener las diferencias para complementarnos como hombres, mujeres y personas en general.”

  5. Comparto la opinión, no somos iguales, no necesitamos serlo, en la unión y cooperación esta el resultado de un buen trabajo en equipo. Y a veces nos enfrascamos en pobre de nosotras y eso solo hace que limitarnos

    • Me alegro María que la compartas. Quizás si educáramos desde el principio así, respetando las diferencias, empatizando unos con otros y aprendiendo a cooperar…el escenario cambiaría bastante antes. Poco a poco. Muchas gracias por tu comentario :). Un abrazo

  6. Nos ocurrió hace unos meses una triste historia. Mi hijo de 8 años, tenía una amiga en el colegio, decían que eran novios. Pero entonces hicieron unas jornadas sobre la violencia de genero. Y la niña entendió que los hombres pegaban a las mujeres y que a ella no le iban a pegar, porque sería ella la que le pegaría a ellos, así que se dedicaba los recreos a pegar en publico a mi hijo y a humillarlo. Él no me quiso contar nada, comenzó a poner escusas de que le dolía la cabeza para no ir al colegio. Hasta que un día la niña vino a casa a hacer un trabajo y lo hizo delante mía. Entonces mi hijo me confesó todo.
    Es lamentable que se le de a los niños esa imagen. Que una niña de ocho años empiece a usar la violencia de genero a la inversa como supuesta defensa a algo que no tiene porque ocurrir jamás. No lo entiendo y mi hijo mucho menos, él no ha visto nunca diferencias de genero entre sus padres. Mi marido contribuye en el hogar, a veces más que yo. Es eso lo que habría que normalizar y eso lo que los niños deberían entender. Somos diferentes pero con los mismos derechos y responsabilidades.

    • Pilar, impactada me he quedado con tu testimonio. Impresionante. Que una niña haga eso…qué es lo que estamos haciendo para que entiendan así el mundo. Cuánto por trabajar y cuánto por hacer. Muchas gracias por tu aportación y por comentar. Un abrazo

  7. Hola personas con inquietudes. Hace ya mucho tiempo que pienso que lo único que me diferencia de una mujer es, la dotación genética que tenéis para poder engendrar y dar a luz otro ser y proporcionarles alimento de una manera natural. Imagino que esta capacidad también determina algunas evidentes diferencias fisiológicas. En todo lo demás me siento tan diferente o tan igual respecto de una persona de género femenino como masculino. He tenido y todavía tengo la suerte de compartir mi vida con muchas personas con sus características y pienso que lo último que haría sería clasificarlas según su género.

    Dicho esto voy a formular algunas preguntas que yo sí que me hice y todavía me hago:
    ¿Le pusiste pendientes a tú hija nada más nacer?
    ¿Se los pusiste a tú hijo?
    Antes de que nuestros hijos o hijas hayan tenido capacidad de elegir:
    ¿Le has comprado a él ropa de Hello Kitty y a ella ropa de Pokemon?
    ¿Has dejado que tu hijo se ponga una diadema(en el caso de mi hijo era rosa y con una flor) en el pelo y lo has vivido con naturalidad, dejando que si quería salir a la calle así, lo hiciera?
    ¿Le has dejado a tú hija de 3 años elegir unas zapatillas de futbol sala para vestir?¿Y a tú hijo de la misma edad unas rosas con purpurina y dibujos de Dora?
    ¿Has pemitido a tú hijo que se pusiera un vestido o falda si quería y le has dejado que saliera así a la calle?
    ¿Te has preguntado alguna vez para qué hacen ropa de niño y ropa de niña?
    ¿Te has preguntado porqué incluso las colocan, en las tiendas, en secciones totalmente diferenciadas?
    ¿Porqué las cadenas de hamburguesería te preguntan si tienes un niño o una niña para meterte el juguete en el Menú Infantil?
    ¿Porqué hoy he ido con mi hija de 4 años y mi hijo de 2 al dentista y a ella le han dado pegatinas de Hello Kitty y a él de Winnie de Pooh sin que nadie les diera a elegir?
    Y se podrían plantear muchas preguntas más.

    Mi hijo mayor tiene ahora 7 años, y me ha enseñado que la verdadera diferencia que existe en esta sociedad, en cuanto al género y que nos empeñamos en mantener, la tenemos nosotros y nosotras los adultos en nuestra educación y necesidad de sentirnos seguros, dentro de unos parámetros de referencia, donde nos podamos comparar y sentir identificados. Nada como etiquetar para tú eximirte de algunas responsabilidades.

    Como tú dijiste Noelia ¡Me niego ser el…( y como yo no tengo whatsapps)…personaje que marque ningún tipo de diferencia respecto al género y transmitírselo a mi hijo, hija e hijo.

    Un abrazo

    • Me encanta Carlos, da para pensar y mucho. Cierto lo que dices. Curiosamente cuando mis hijos se disfrazan y mezclan los géneros reconozco que al principio me sorprendía, pero ahora ya no. Me parecen claves tus preguntas. Me he sentido encasillada por mí misma cuando las he ido respondiendo así que tengo mucho que reflexionar. Muchas gracias por tu comentario :), un abrazo

  8. Pingback: Hartita de la reivindicación femenina | Noelia López-Cheda·

  9. Noelia, ante todo, mi agradecimiento por tu labor. Creo que es fantástica, y un ejemplo para todos.

    Por supuesto, se trata de unión, pero para que esa unión se produzca hace falta que haya voluntad por las dos partes, y ahora por extraño que os parezca, y espero no ofender a nadie, me voy a referir a la falta de voluntad en algunos momentos por parte nuestra, de las mujeres.

    En ese afán de demostrar nuestra valía personal y profesional, muchas veces no pedimos ni aceptamos la ayuda que se nos ofrece, no sabemos proponer y exponer nuestras necesidades de manera tranquila, pausada y relajada.

    Somos mujeres a las que les cuesta renunciar, que podemos con todo y que no sabemos cuando ni cómo parar. ¿A qué precio? No sabemos, nos cuesta calcular…Somos mujeres a las que nos cuesta cambiar, porque no nos contaron cómo se hace, porque no tuvimos un modelo de cómo se hacía y porque ese modelo a nuestr@s hij@s les debe llegar.

    Pienso que es el momento, que nuestra generación debe dejar de protestar, mirarnos a nosotras mismas y actuar. Un espacio, un tiempo, una prioridad: nosotras, nuestros deseos, nuestros momentos de relax, nuestro ‘que esté desordenado, a mi me da igual’, nuestro tiempo libre, nuestros fallos, nuestra aceptación, nuestro ‘no será hoy, será mañana, y qué más da’, nuestro buen humor sí, sí, ese que teníamos de jóvenes, que no recordamos ya’…Porque no pasa NADA si a todo no podemos llegar, porque nuestra sonrisa y nuestra paz, la nuestra, sí, la de la MAMÁ, vale oro sobretodo lo demás.

    Os invito a que leáis mi entrada en el blog, y dejéis vuestras opiniones
    http://mamaquienhacogidomiipad.com/2015/03/08/no-soy-una-superwoman/

    • Me ha encantado Mariola, mil gracias por tus palabras. Sí, efectivamente es mucho responsabilidad de nosotras. Es verdad que el “modelo” lo estamos creando de nuevo a raíz del cambio en la sociedad. es cierto que hay que cambiar maneras de verlo y ceder ante la imagen que nos hemos creído desde que nos quedamos embarazadas. Es cosa de todos y afortunadamente los clichés están cambiando por fin. Muy de acuerdo con eso de que hay que dejar de protestar ¡así es! ¿qué necesitamos? Pidámoslo. Yo quiero que mi hija llegue a otro escenario cuando crezca y estoy haciendo todo lo posible por que su idea sea otra. Muchas gracias por tu comentario y por pasarte por aquí. Un abrazo :).

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