Educar en el asombro

Cada vez tengo más claro que la mayoría de las cosas que trabajamos en el desarrollo de las personas a todos los niveles en el mundo laboral, no tendríamos la necesidad si desde pequeños recibiéramos una educación adecuada. Cuando hablo de educación, estoy hablando de EDUCAR no de INCULCAR.

Últimamente me encuentro sumergida en apasionantes debates educativos gracias a personas terriblemente interesantes que he conocido en los últimos meses y con las que comparto todas estas inquietudes:

Catherine L’Ecuyer autora del libro “Educar en el asombro” y blog Apego y Asombro, Óscar González fundador de Alianza Educativa y Escuela de Padres con Talento, Javi Quilez profesor de la metodología Waldorf, Belén Soler psicóloga y autora del blog Belén Soler…y aunque sin conocerlos personalmente sigo con interés…Ken Robinson, Augusto Cury

Hoy quiero hablar en concreto del libro de Catherine: EDUCAR EN EL ASOMBRO.

Libro Educar en el asombro

“La vida de los niños se ha convertido en una verdadera carrera para saltar etapas, lo que les aleja cada vez más de su propia naturaleza”

Catherine sabe de lo que habla, tiene 4 hijos y desde el año 2006 investiga y divulga la importancia del asombro en el proceso del aprendizaje del niño.

Es un libro que me ha encantado, no solo por el tema en sí, sino porque creo que es también aplicable a los adultos, a pesar de que cada vez en esto del asombro, los adultos tenemos menos interés.

“Mamá, ¿por qué no llueve hacia arriba?, las preguntas ilógicas de los niños que no buscan una respuesta, es una manera de admirarse ante la realidad que ES pero podría NO SER…”

El asombro, como indica Catherine, es el motor para el conocimiento.

El libro también trata los aspectos de la temida y cotidiana sobreestimulación, con la que cada vez tenemos que convivir y lidiar. ¡¡¡Dichoso BOB ESPONJA!!!

“Los mercados laboral y económico son tan cambiantes, que nos es imposible saber con seguridad lo que necesitaremos en los próximos 20 años de los niños que hoy tan solo tienen tres. Por lo tanto, necesitan más que nunca, ser personas creativas, ingeniosas y capaces de adaptarse a los cambios”

Por lo tanto, INCULCAR, que es en lo que se basa nuestro sistema educativo, nos sirve hoy por hoy de poco o nada.

Por eso es absolutamente urgente que cambiemos el paradigma ¡¡ya!!

El libro concluye, después de un análisis en qué es el Asombro y todas sus bondades en la educación, con estrategias para educar en el asombro, sencillas y claras. Muy recomendables.

Lo que me parece interesante es que cualquiera de las recomendaciones que hace Catherine para educar en el asombro a los niños, podrían aplicarse de sobra (adaptadas) a todos nosotros los adultos: Naturaleza y belleza, límites, en cada momento lo que toca no intentemos acelerar la vida, el silencio (¡calla la boca!) e interés por la cultura.

Todo esto merece una gran reflexión y una actuación cuanto antes sobre el sistema educativo obsoleto y sobre nosotros mismos “los mayores”.

Y por supuesto, si estamos esperando a que lo solucionen los “de fuera” podemos esperar bastantes años más. El cambio comienza por uno mismo y por su círculo.

Antes de iniciar la labor de cambiar al mundo, da tres vueltas por tu propia casa” Proverbio Chino

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3 Respuestas a “Educar en el asombro

  1. Pingback: Recomendaciones lectoras | Noelia López-Cheda·

  2. Hola Noelia. Me encanta haber dado con esta reflexión en tu blog. Leí este libro hace tiempo y me encantó. ¿Cómo puede ser que estemos fallando como sociedad en algo tan de sentido común? ¡No estamos dejando a los niños ser niños! Parece que deseamos que pierdan la inocencia cuanto antes, porque así se moverán mejor en nuestro mundo adulto. ¡Qué error! Me asombro de la cantidad de mensajes que llegan a los niños en este sentido y nosotros, los padres, muchas veces no somos capaces de filtrarlos y oponernos a la “dictadura” de la imposición de actitudes. Me llama la atención que mucha gente no se plantea si una determinada serie de televisión o un determinado muñeco es adecuado o no para la edad de sus hijos. Si la mayoría de su entorno sigue ese programa o tiene ese juguete, acabarán por introducirlos en la vida de los pequeños sin la más mínima reflexión sobre qué aporta eso de positivo a los niños.

    Por no hablar de la “cultura del feísmo” de la que también habla Catherine L´Ecuyer en su libro y que anula muchas veces la capacidad de apreciar la belleza y armonía desde edades tempranas. Y lo más triste de todo es que estos cambios se están produciendo sin que los padres seamos realmente conscientes del daño que les puede infligir a nuestros hijos ver su infancia recortada…

    Gracias por poner una nota de cordura en nuestras vidas a través de tu blog. Sigue así. Cuanta mayor visibilidad tengan tus ideas, mayores serán las posibilidades de que despertemos de nuestro letargo.
    Un abrazo

    • Muchas gracias María, efectivamente, porque esté de moda, porque lo haga todo el mundo, porque toda la sociedad quiera seguirlo…no significa que sea adecuado ya que muchas veces hay otros intereses detrás de todo eso. Creo que poco a poco podemos ser más conscientes de todo y también hacer conscientes al resto. Un abrazo enorme….Noelia

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